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Una cama caliente

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  01/12/1939.   13:50 P.M . - 10 Grados Celsius El invierno de 1939 había cubierto Finlandia con un manto blanco y silencioso. Para Mäkinen, un soldado finlandés curtido por la nieve y el frío, la guerra era una danza macabra entre la vida y la muerte. Siguiendo el rastro de sangre de un soldado soviético herido, Mäkinen se internó en el bosque de pinos nevados. El rastro lo llevó hasta una cabaña de madera, cuyo tejado estaba cubierto de nieve. Observó a un soldado soviéticos que parecía preparar un sidecar. Mäkinen no dudó. Levantó su fusil y disparó. El estruendo rompió el silencio del bosque. Un soldado salió de la cabaña al oír el disparo. Los dos soldados soviéticos cayeron fulminados.  Con cautela, Mäkinen se acercó a la cabaña. De repente, una jauría de lobos hambrientos surgió del bosque, atraída por el olor de la sangre. Los animales miraban a Mäkinen, mostrando sus colmillos afilados. Mäkinen no se dejó intimidar. Apuntó su fusil y disparó dos veces. Un lo...

Exploradores Soviéticos del 305º Regimiento- 54ª División de Montaña

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 Mal equipados para la guerra de invierno, lo que parecía que iba a ser un paseo pronto se convirtió en una pesadilla.  Sin comida, sin ropa de abrigo, con un enemigo duro,   las secciones de reconocimiento que avanzaban a vanguardia se toparon con un muro blanco. 

Primer disparo

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30/11/1939.8:00 A.M. 0 Grados Celsius.  Localización: Cerca de la frontera.  En la madrugada el ruido aterrador de los cañones soviéticos despertó al Korpraali  Mäkinen,   sobresaltado golpeo a su compañero.  -Aleksandra, despierta, creo que tendremos compañía dentro de muy poco. Vístete rápido.  Aleksandra, cogió su rifle y su chaquetón, mientras masticaba un trozo de pan, saliendo del puesto de control, sus ojos se dirigieron hacia la carretera.  Mientras, Mäkinen busco varias latas de gasolina y amonto el material que no pudo cargar junto a ellas. Papeles, planos, algo de munición,... - Veo un par de esos malditos de hijos de puta ,  gritó  Aleksandra . - ¿Seguro que no son nuestros? - Pregunto Mäkinen mientras encendía una cerilla. - Seguro, veo, veo- gritó nervioso- lo que creo que es un tanque, y un par de camiones. ¿Los oyes? - Espera que se acerquen, haz un par de disparos y nos retiramos a la granj...